Picos de Europa II(Campamentos FEDME 2015, Camaleño). Fuente Dé- Collado Jermoso. Cuando los tornos se tornan en Jermoso…curvas, piedras, picos…nubes.

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Paso a paso
otro torno
otra curva
otra pared
otro pico…
otro sueño
en roca escrito,
¿Dónde vas…?

Y habíamos quedado una vez más en Fuente Dé a las nueve de la mañana, esta vez subiríamos por los Tornos de Liornes hacia Collado Jermoso.
Estábamos cerca de noventa montañeros, y cruzamos la misma pradera del día anterior dirigidos de nuevo por Oscar…pero hoy, el ciempiés multicolor se había calzado zapatillas de carreras y nada más pisar la hierba pradosa comenzó a correr y a correr en modo X-trail cuesta arriba, como si montaña tuviera piernas para huir de nosotros…

Mi locura no da para tanto, por ahora… así que me acomodé junto a mi amiga Luci al final de la larguísima fila…,allí estaban los superguías Carlos y Tureno, que nos iban acompañando en cada torno encajonado.
Los Tornos son curvas cerradas y bien empinadas salteadas con piedras y sin pimienta, que se estrechan entre paredes, para llegar a la pradera o Vega de Liordes…
Unos 32 tornos decía Luci que habían, bien empinados , que entre foto y foto, vista al valle, trago de agua y charla de guías iban pasando lentamente sucumbiendo a nuestros pies…

«Paso a paso
otro torno
otra curva
otra pared
otro pico…
otro sueño
en roca escrito,
¿Dónde vas…?

Paso a paso,
fiero sol quema
y labios reseca,
garganta atrapa
en ahogo y sed,
espalda húmeda
de peso y pendiente…
¿Dónde vas…?

Paso a paso
viento habla,
…roza oídos,
en tierna escucha,
se ríe en cabello,
se desliza en ropa,
y te empuja fuerte…
¡Dónde vas…!

Paso a paso
nube inquieta,
de cielos suelta,
te roza frente
te limpia mente,
y llenan tus ojos,
…de siluetas y picos.
¡Dónde vas…!

Paso a paso
no miro atrás,
no hay atrás,
piedra suelta,
tierra suelta,
enreda pies,
algún traspiés,
piernas duelen,
pies revientan…,
de daños y soledades.
¡Dónde vas…!

¡Montañero…!
¡DÓNDE VAS!
…no lo sé.
Miento…si lo sé.
¡Dónde mis sueños,
…me lleven!

¡¡¡¡¡DESPIERTAAAA!!!!!!

Maese viento al llegar al collado de Liordes en un gran arrebato me ha arrancado la gorra, Carlos el superguía raudo y veloz ha corrido al fondo del valle a recogerla y me la devuelve muy amablemente, ¡Gracias! Carlos y gracias Tureno que también ha corrido antes de que se perdiera barranco abajo…

«- Maese Viento, porqué me has gritado…
– Humano, bien parece que sabes dónde vas…pero, ¡dónde estás…!
– También lo sé, Maese. Estoy entrando en la vega de Liordes en Picos de Europa.
– No humano, no estás aquí, tu cuerpo lo está, pero tú no…,disfruta del presente…no mires atrás…no precedas al futuro, no pienses…respira, siente…aquí y ahora, antes y luego no estarás aquí y desearás estarlo, necio humano…¡Vive!. »

Llegamos a las vegas de Liordes y allí en el manatial estaba el ciempiés multicolor reposando y bebiendo del fresco regato, gran regalo de Madre Tierra.
Enseguida, el ciempiés, con sus zapatillas de carreras se dispara, y me quedo una vez más atrás, no me interesa verme mis pies y la camiseta del de delante…como dice Maese Viento, luego lamentaré no estar aquí.
Mari Carmen la Alicantina decide quedarse a probar la cola del ciempiés. Hacia la derecha el “sedo” de la Padierna se empina en rocas para flotar en un desfiladero con vistas a la Peña Santa de Castilla, colgados de alturas y peñas vamos tranquilamente disfrutando con Carlos, y empiezan a aparecer una torre tras otra torre, todas en un juego colosal de ajedrez selenita…

Un nevero nos limpia la vista en blanco, con sus rebecos disfrutando del frescor del hielo.
Subimos y subimos siempre a la cola, con mi amiga Luci de fiel escudera o al revés,…seamos caballerosos. Ahora en Colladinas nos atrapa la estupefacción…picos, picos, picos, cimas, cumbres …nubes, cielo, viento , se me pierde el aliento… ,un mar empicado de cumbres bañado en un cielo sin tormento…
Fotos y más fotos…sueños y Maese Viento de fondo…contando, susurrando, musitando palabras para quien quiera oírlas, sin quedarse helado de su abrazo triste…

Entre paredes y una senda frágil picando la ladera, vamos bordeando las caídas de las rocas despreciadas por la alturas…vemos el refugio al fondo y el collado Jermoso, Hermoso, Fermoso, Xermoso ,…nos faltan letras del abecedario para describir el lugar ,tus ojos, tus oídos, tu piel, se erizará …ven a verlo, …a sentirlo.

Luci y yo llegamos al refugio,el ciempiés estaba desparramado en sus aledaños y alguien me cuenta que un tal Calleja trajo a un presidente “Zapatero” al Collado Jermoso, y desde entonces el refugio está surtido de cerveza fresca de barril traída en helicóptero…¡Bonito cuento…!, menos mal que no montaron una zapatería… con zapatillas de carreras.
Ahora soy yo el que corre…¡cerveza fresca!…¡de barril!, me he despeñado seguro por el Sedo, estoy muerto y me hallo en el paraíso…
En la mesa “celestial” tomamos los espartanos una gran jarra, mirando para los picos, con el bocata de jamón Extremeño…bien lo merece el sitio.

Se acabó muy rápido la comida, mejor dicho su hora, y además Maese Viento está bastante enfadado…enfriándonos de más, ¡Es que no le escuchamos nunca…somos necios los humanos…!
Decido o quizá decide la cerveza por mí, que está vez voy a ser engullido por el ciempiés de carreras, así que a paso carreroso me sitúo detrás de una camiseta y la vigilo durante media hora para que no se me escape…pero ni con cerveza me gusta el ciempiés X-trail, con razón Maese Viento está tan irritado con nosotros…venir a los picos de Europa a ver la espalda del que va delante…

Me paro ya aburrido de mi experiencia competitiva , a ver las últimas vistas del refugio ,iré a mi “aire”, con Maese soplándome historias y disfrutando del presente…

Una vez más, la vuelta es diferente, aunque sea el mismo camino, no lo es…cambia la luz, cambian las paredes, cambia el cielo, todo cambia…nada permanece.
«-Maese Viento, no entiendo…
– Otra vez, necio humano, tan preguntón…qué quieres saber.
– No entiendo porqué está todo tan rocoso y de gris blanco…es tan caótico, estas montañas son diferentes…no logro entenderlas.
– Son diferentes, tú lo has dicho. No son de esta Tierra…son montañas selénicas…
– Qué cuento me estás contando esta vez, qué los picos de Europa son de la luna…
– Tú lo has dicho , ya te lo contaré si me escuchas, que tus congéneres se te van,…una vez más.”

 

Seguimos bajando y me voy quedando atrás y atrás hasta llegar de nuevo a la Vega de Liordes, nos esperaban para darnos la opción corta de volver por el mismo camino, casi nadie la adoptó y el ciempiés de carreras esta vez deshilachado y medio desvencijado siguió hacia Majada Remoña cruzando la vega hacia el sur.
Miguel Angel, espartano mayor, y yo nos adentramos en un paisaje rocoso, rozado de glaciar que nos vuelve a subir dando revueltas en estrecha vereda por las rocas, hasta llegar a una coqueta puerta de madera en medio del salón de verde y gris…

Cerramos puerta, que no se escapen las vacas y las moscas, y empezamos a bajar, de frente un paredón, Tiro Pedaviejo, y a sus pies su canal bien empinadita que nos acelerará la bajada, sobre todo a mí, que viendo al ciempiés adormecido, me lanzo para intentar pisarle la cabeza…

Y de nuevo en otra fuente está esperando el bicho de carreras , en la Majada Remoña, comiendo y bebiendo. Esta vez me quedo atrás con Susana, que tenía percances podológicos, y poco más adelante estaba Emi; Emiliano, el sabio guía aborigen que sin prisa nos amenizó lo que quedaba de ruta con sus relatos de historias locales de ayer, hoy y siempre. Encantados con Emiliano nos quedamos los Espartanos disfrutando del final de la ruta, entre bosques de hayas, robles, saucos,acebos…

Lo malo fue una pista muy plana que nos calentó los pies durante los últimos kilómetros ,¡No me gustan las pistas!…prefiero los riscos, la cabra en llano no pinta…

 

 

Y en Fuente Dé acabamos cerca de las siete de la tarde, en la segunda ruta de la FEDME en Camaleño…

Maese Viento estaba furioso…,los humanos no sabemos disfrutar del presente…y me dijo en confidencia que al día siguiente soplaría irritado y enfadado…así que decidí no ir a la tercera ruta de la FEDME y en su lugar, cataría un buen chuletón y un ratito de playa,…de grandes olas.

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