En Lofoten. 6. De montaña y playas. El maravilloso baile de Aurora Boreal en Myrland. Amores imperfectos.

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  • ¿En serio?, que la aurora boreal recorrió todo el cielo y dio varios giros en él y no fuisteis capaces de avisarme…, no me lo puedo creer.
  • María, Marta lo puso en el whatsapp, que estaba de nuevo la aurora, eran poco más de las doce de la noche, no comprendo cómo no escuchasteis los gritos que pegamos Marta y yo, montamos un escándalo, todo lo bonito que te puedas imaginar multiplícalo por diez, y no llegas…
  • Esto no os lo perdono en la vida, si acababa de subirme al dormitorio por lo que me estáis contando, ¡no estaría ni dormida!
Se revolvía María en su silla con un enfado tremendo, estábamos sentados los ocho de Lofoten junto a Pablo nuestro anfitrión y guía, guía boreal y espiritual. La noche anterior la Aurora había amagado con pequeños vuelos de blanco en el cielo hasta después de medianoche que apareció cruzando el cielo como un río de verde pálido y dando giros sobre las estrellas, iluminándose la noche de luz aurora.
  • Yo también lo vi por la ventana, la verdad que es muy bonito.- Afirmaba Raúl, el padre de Marta con su sonrisa bonachona de oreja a oreja al estilo Papá Noel característica de su semblante.
  • De verdad, María. Es alucinante, se giraba sobre sí misma a una velocidad increíble, nunca pensé que podría ser tan bonito. -Inquiría Marta con sus ojos proyectándose sobre el techo como si estuviera viéndolo en ese momento-.
  • Os odio. Os odio. Esta no os la perdonaré nunca, esta noche con una manta me pongo en el porche y de ahí no me muevo, ¡hasta que la vea o muera congelada!
  • No te preocupes, María. Dan nieve para todo el día de hoy y para mañana que nos vamos, lo de anoche fue único e irrepetible, pero bueno, haremos una petición a Maese Viento por ti y nos abra las nubes, pero no sé, yo creo que es complicado con toda la nieve que va a caer.- Le decía sonriendo tapándome la boca en una mueca cómica de “recochineo”, como se diría en mi tierra. Mientras María me echaba miradas de mal de ojo al más puro estilo tinerfeño.
  • Aquí en Lofoten es donde mejor se ven las Auroras, y esta bahía mira al norte, es un sitio privilegiado, ya verás cómo tienes tu Aurora, María, ya sabes que aquí las predicciones del tiempo en diez minutos cambian totalmente. -Decía Pablo conciliador viendo el enfado de María que no se terminaba de templar.-Así que hoy no sé si haremos montaña o playa, las previsiones son muy malas, pero ya veremos, desayunamos y decidimos sobre la marcha, hasta el momento nos ha ido muy bien, improvisando día a día.
La verdad que la cabaña de Myrland de Pablo, “The Hidden  gem” es una joya, no dan ganas de irse, con sus amplios ventanales con vistas al mar y a la montaña colindante, un paraíso en la tierra. Antes del desayuno tras grabar el paso de la quitanieves  me di una vuelta por la cabaña y su porche.

 

Y nos montamos en la furgoneta, Pablo nos llevará de nuevo a cruzar el túnel submarino por “Nappstraum- tunnelen “, en obras que se abre durante unos minutos a las medias de cada hora, hay que estar allí en la espera y para llegar tendremos que cruzar de nuevo la carretera también en obras que sale desde Myrland hasta la carretera general.

Al final el día se estaba abriendo, Pablo decidió que montaña, nada más terminar de cruzar el túnel  nos paramos en un área recreativa y empezamos a sacar las raquetas de nuevo, subiremos a la cumbre de 436 m, el Offersoykammen, es el mirador perfecto de 360 grados de las islas Lofoten,
El sol aparece y se abren las nubes, parece un milagro, pero no lo es, esta mañana hablé con Maese Viento para que María tenga su aurora, aunque le di mucha caña me dio mucha pena que no la viera con todo el empeño que puso anoche,  esta noche  seguro que se abrirá, pero depende de Aurora que quiera venir a visitarnos, y además yo estoy deseando ver de nuevo sus ojos verdes, lo más hermoso que he visto puesto en el cielo.
Nos toca de nuevo ponernos las raquetas, tras caminar un poco por la carretera buscando el acceso de la subida a nuestra cumbre,pasamos al lado de la gran fila de coches que esperan que abran el túnel que acabamos de cruzar, está todo petado de nieve, parece un milagro que anoche despejara para que   viéramos la Aurora…

Creo que aunque son rojas, no son las raquetas de ayer, que al final conseguí ponerlas para que no me apretaran, ya veremos si no tenemos de nuevo el problema de que me apriete demasiado el pie.
Efectivamente, de nuevo me está estrangulando el empeine del pie, la correa es muy chica para mi bota semirrígida, y el pie izquierdo está doliéndome terriblemente.
Subimos por la gran cuesta, tendremos  más de 400 metros de desnivel en menos de dos kilómetros, la nieve está hasta casi la cintura, Pablo se pone delante de quita nieves por entre el bosque.

Con esfuerzo poco a poco se va quedando abajo el canal de Offersoystraumen, junto al cual dejamos la furgoneta.Vamos dando zetas subiendo, por un momento conectamos con una vereda ya hecha en la nieve, pero luego desaparece y Pablo tiene que hacer trabajo extra para perforar la nieve, hay un momento en que está complicado pasar y veo junto a un árbol una posible vereda perdida en la nieve, me lanzo a por ella y al final es el camino que utilizaremos para pasar la zona con más pendiente.Ahora se nos ha quedado más llano, mi pie se va a gangrenar, estoy pasándolo mal, vamos subiendo disfrutando de las vistas que van llegando poco a poco, hay otros grupos subiendo pero la montaña nos acogerá a todos.
Pablo va el primero con su cámara haciéndonos fotos continuamente,  Pablo es un guía de montaña diferente a todos los demás que he conocido, no sólo te lleva y te organiza, sino que se encarga de que te lleves muchos recuerdos en forma de fotos que te hace continuamente y al final de la expedición te las regala, es un regalo viajar con él, es una persona desprendida, comprometida, generosa, conciliadora y muy buena persona, seguro que repetiremos aventuras con él.

 

Y estamos en la cima, el mundo se ha abierto para nuestros ojos, Maese Viento fiel a su palabra nos ha dejado un día increíble pese a las previsiones que poco a poco van cambiando a mejor, no sabían las aplicaciones de meteorología del pacto que habíamos hecho, yo me quité las raquetas, temía perder mi pie izquierdo, no soy capaz de ajustarlas para que no me duelan como hice ayer.

“ Pequeños pulmones
 que se cierran
 sin saber por qué..
Más allá de la noche
 esa pequeña voz me habló
la puedes sentir…
La puedes sentir ahora,
no somos nada en el mundo
la soledad se te hace enorme,
una mota perdida en la nieve.
Lo sientes…
Pequeños pulmones
que se ahogan en la inmensidad
las luces me cubren
mis ojos húmedos ,
la voz me habló
ahora me siento en casa,
ya no me siento solo.
El viento roza
 mi aterida cara.
El frio duele,
¿lo sientes?
Estas vivo.
 Te sientes vivo.
No eres nada
Solo una mota de nieve
que se derrite
en  una efímera vida,
 entre millones de vidas.
Pequeños pulmones,
duelen de frío
y se encogen de emoción…”
pisandocumbres 2026.
in

Fotos y fotos, rodeados de la inmensidad que se engrandece de la nitidez de los colores de Lofoten, el mundo es demasiado bello para perdértelo…
Bajamos, al final me pongo las raquetas, no lo puedo soportar, me quito  la que me daña y la llevo en la mano, me quedo atrás, voy patinando en la nieve, y me está entrando nieve en la bota, se me olvidaron las polainas en España, ahora las echo de menos, en un rato empezarán mis pies a congelarse.

Nos vamos cruzando con muchos grupos subiendo, mi pacto con Maese Viento está atrayendo a la cumbre muchos turistas, como tampoco lo sabían estuvieron esperando hasta tarde para subir, voy dando patinazos muy divertidos, la pendiente invita a tirarse como en trineo pero sin trineo, pero lo más normal es caerse.
Poco a poco vamos descendiendo con las vistas a nuestros pies de Skreda con sus filas de edificios que nos marcan la bajada.

Moi y Rafa finalmente deciden tirarse por la nieve en un surco muy vertical, yo ni les veo al ir muy detrás por mi problema con la raqueta,  y tras muchos patinazos volvemos a la carretera donde me quito la raqueta que me quedaba, tengo el pie izquierdo totalmente empapado por la nieve que se coló en la bota, me sorprende que Pablo lleva unas botas agujereadas, es inmune al frío, serán las saunas y los baños en el mar y en la nieve…
Dudó de hacer montaña o playa y el día se ha abierto completamente, así que para el sol iremos a la playa tras comer algo en la zona recreativa de Skereda.

 

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Hemos llegado a la playa de Vik, allí nos acercamos a hacer unas fotos, pero el grupo también se llenó de nieve en la bajada, sobre todo los canarios que tienen las plumas empapadas y se están quedando “pajarito”, así que se vuelven volando a la furgoneta.
Pero los demás nos acercamos a la playa donde nos hundimos en las arenas movedizas, con el frío se forma un gel que te hace hundirte hasta las rodillas, nos explica Pablo mientras tratamos de salir de ellas como en las antiguas películas de Tarzán de la selva…

Hemos vuelto a la furgoneta, Moi que se empapó al tirarse por la nieve  está ahora al borde de la congelación, así que nos vamos a la playa de “Hauklandstranda”  y tras llegar en muy poco se marchan directamente al restaurante mirador que hay al pie del aparcamiento, yo tengo los pies congelados, sobre todo el izquierdo, pero César y yo decidimos tirarnos para la playa, prefiero morir o perder el pie amputado que perderme la belleza de la playa, para ello hay que cruzar un buen tramo hasta ella, voy tras César encomendando mi pie a los dioses de la salud…

Tengo que ir haciendo respiraciones profundas y movimientos fuertes de los dedos  del pie izquierdo mientras camino para tratar de que no se congelen del todo, llegamos a la orilla y en poco vemos que Marta y su padre Raúl vienen tras nosotros.
El sitio es increíble, detrás nuestra está el mirador que parece una estación Suiza con las montañas detrás, mientras en la playa entra un rio de mar que se congela a medida que penetra en la playa, quedando témpanos de hielo que casi le hacen perder una uña a César al darle una patada, la nieve, el hielo, el agua y el sol se conjuncionan en perfecta armonía.

 

Me duele mucho el pie, pero aguanto firme en la arena, en la subida del Süphan en Turquía aprendí a controlar el dolor del pie, tengo que tener un problema de circulación, pues el derecho me duele mucho menos, aunque le entró menos nieve.

Hielo azul, arena, gris, sombras negras, luz de sol que se refleja en el agua del mar que gélido se apacigua en la nieve que se muere en sus leves abrazos de olas serenas derramadas en arena. Duro y frío, como el amor eterno, en la fortuna y en la adversidad…

ins
“Tráeme luz, tráeme luz, tráeme luz
Negro y azul, siempre te amaré
Negro y azul, negro y azul
Siempre te amaré
Siempre te amaré
Tranquilo e inmóvil, frío y pálido
Siempre
Cadáver alrededor
Tranquilo e inmóvil
Siempre te necesitaré
Así es como se ama
Rígido y rígido
Así es como se ama
Rígido y rígido
Blanco y gris, aturdido, siempre te necesitaré
Sangrando, sangrando, siempre te necesitaré
Polvo y huesos, frío como la piedra, siempre te amaré
Negro y azul, negro y azul
Siempre te amaré…”
Black and blue. Archive 2015.
Nos volvemos los cuatro al restaurante, no sé si podré salvar mi pie.  Me pido un té rojo y me quito las botas para frotarme los dedos de los pies fuertemente. El lugar es muy hermoso.
Salgo del restaurante en cuanto mi pie se recupera, tengo que aprovechar, la luz del momento es insuperable.
Ins

 

 

Nos volvemos a Myrland, es asombroso como el día permanece casi totalmente despejado cuando teníamos que estar enterrados en nieve, a mí no me sorprende , no es la primera vez que hago pactos con Maese Viento, en el fondo me adora, por mucho que gruña al hablarme. Llegamos con la luz dorada de la tarde que se alarga en estas latitudes, doy una vuelta por los alrededores de la cabaña, no deja de impresionarme la belleza del lugar.

 

No conforme me doy un paseo por Myrland, el silencio se combina con el blanco reflectando de dorados en el marino sopor de la anochecida, la luz se apaga en trazos de níveos sueños boreales y de esperanza de verdes nocturnos.

Vuelvo a la cabaña, compartimos momentos en intimidad de grupo, Rafa aprovecha para tomar notas para su próximo trabajo del mundo cinematográfico al que pertenece, sitio perfecto para ello.

Cenamos por última vez en Myrland, la tristeza nos invade por el próximo fin de nuestra experiencia, pero las esperanzas están puestas en Aurora, el cielo permanece completamente despejado, parece un milagro, yo sé que Maese cumplirá su parte, pero Aurora querrá aparecer ante los ojos de María, ¿volverá María a Canarias con el sueño roto de su Aurora ausente?
El milagro empieza a aparecer poco más de las ocho y media de la noche, una gran aurora se presenta impresionante sobre la montaña de Slettinden que nos delimita nuestra mirada al Nordeste, vamos corriendo  hasta la explanada de la carretera., un gran volcán se forma ante nosotros.

 

Nos volvemos y aparece también hacia el Noroeste, sobre las cabañas de la playa, estamos alucinando con la belleza de la Aurora…

Pero siempre puede sorprender más y se recorre todo el cielo de punta a punta y se queda permanente como una nube enorme sobre nosotros que lo ilumina y lo abarca todo, nada de lo que me pude imaginar se parece, fotos , fotos, fotos…
Estamos más de una hora viendo la aurora en formas fijas, tranquilas, permanentes sobre el cielo que cambia de lugar, el frío se nos ha olvidado, hasta que poco a poco se aplacó, volvimos dentro y Pablo nos dio una conferencia magistral sobre las auroras, son las nueve y media de la noche.

 

Estamos encantados, aunque todavía no ha llegado a tener el movimiento que tuvo anoche para Marta y para mí, no ha bailado para nosotros, pero se ha dejado hacer un gran reportaje fotográfico. Y al poco de acabar la charla, comienza de nuevo, el cielo arde de auroras verdosas por todas partes, aparecen y desaparecen pero siguen sin bailar…
Y a las once de la noche ocurre otra vez el milagro…, la aurora cubre como un río todo el cielo y comienza a dar vueltas chispeantes de rojizos en el cielo,  ante nuestros ojos sorprendidos, su baile ha comenzado, María envuelta en su manta tendrá por fin su aurora inolvidable…

 

En un baile devocional  ,la Aurora, mi amor que gira y gira sobre sí misma, nunca me imaginé tanta belleza en un ser celestial,  apenas nos atrevemos a hacer fotos para no perder ni un segundo de su movimiento…
Se ha agotado en su baile y ha desaparecido, ya se han ido a dormir los menos devotos de Aurora, pero Marta, María y yo seguimos insistiendo, queremos más, y después de la media noche, se forma unas lágrimas en el cielo como lluvia verde, Aurora se despide de nosotros, puede que para siempre, pero Aurora seguirá siendo en cierta manera, mi amor imposible…

“…Ojos de reptil
Pertenecen a la noche
Con todas las miradas puestas en ti
¿Cómo crees que te iría?
Y te quiero
¿Qué se supone que debo hacer?
Con tanto en juego
Sabes cómo el amor se convierte en odio
¡Que sea yo!
¡Que sea yo!
Y que sea nuestro mejor momento
Por favor
Y te quiero
¿Qué se supone que debo hacer?
Con tanto en juego
Sabes cómo el amor se convierte en odio…”
Sivert Høyem. Devotional. Año 2021.

 

  • Maese Viento, estoy triste.
  • Lo sé, humano. Mañana te vas de Lofoten.
  • Nunca pudo ser más perfecta nuestra estancia, día a día pasaban pequeños milagros con el tiempo a nuestro favor, y Aurora apareció y lució horas y horas en la noche cuando los pronósticos nos enterraban en nieve, y yo que  creía que era imposible que durara tanto tiempo.
  • Necio humano, no hay nada imposible, no olvides la sincronicidad, es un fenómeno que abarca toda la energía del universo cuando conectas con ella y mueve todo lo que te rodea.
  • ¿Pero no eras tú quien lo hacías todo, Maese?.
  • Yo no soy, humano. Yo solo muevo las nubes, lo demás no depende de mí, y lo que yo hago no lo hago para ti.
  • Cómo que no, Maese. La sincronicidad aparece cuando ves y crees más allá de la materia, ves y sientes la energía, tú me lo contaste, desde tu interior puedes modificar la realidad, es un secreto que nos ocultan los que nos desgobiernan.
  • Sí, los señores oscuros lo saben y tratan de que estéis desconectados de vuestro interior y de vuestra esencia, por eso utilizan el miedo y la tecnología.
  • Si, Maese. pero déjame fluir en Lofoten y no me recuerdes el mundo de mierda que nos han hecho creer que existe, prefiero mi mundo de aventuras y amores imperfectos…

 

 

 

 

 

 

 

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