“…Podía matarme, pero la muerte parecía ahora el menor de todos los males. Sin perder...
Y entonces decidí que iría al Elbrus, la montaña más alta de Europa, aquel volcán...
Y viene el tiempo gastando sus días, sucediéndose silenciosamente sin pausa ni respiro, ya está...
El día que deje este mundo mi alma volará por cielos diáfanos entre tupidas y...
Y el otoño ha llegado…, griseando los cielos, anudando de nubes con ansias de invierno,...
Bueno, pues aquí nos separamos. Dijo la muchacha mirando a su novio de soslayo y...
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