No hay tiempo para nosotros, no hay lugar para nosotros. ¿De qué están hechos nuestros...
…Y la mañana ebria de gris. El sol aletea en mi regazo sobre oscuras sombras...
Y tras los últimos pasos del último anochecer…, ella desapareció. Estrellas, estrellas…, vosotras; que me...
Y viene el tiempo gastando sus días, sucediéndose silenciosamente sin pausa ni respiro, ya está...
Y un buen día cuando tenía cinco años, le pedí a mi yo adulto que...
“Cuentan las leyendas de la Montaña de Sulayr… De una enorme cima en su corazón...
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